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Yaguareté en el borde de un cuerpo de agua en el Chaco

Yaguareté

El mayor felino de América, símbolo de los grandes ecosistemas del norte argentino y especie en peligro crítico.

© Lidia García

Ficha del Yaguareté (Panthera onca)

silueta de Yaguareté

Peso

50–100 kg

Alzada

55-75 cm

Cuerpo

100–185 cm

Cola

45-80 cm

Estado de conservación

IUCN

NT Casi Amenazado

Argentina

CR En Peligro Crítico

Dieta

Tapires, carpinchos, pecaríes, corzuelas, armadillos, yacarés, peces y aves

Hábitat

Selvas tropicales y subtropicales, bosque chaqueño, esteros y pantanales

Hábitos

Terrestre

Actividad

Todo el día

Tiempo generacional

7 años

Otros nombres

jaguar, overo, pintado, tigre, tigre americano, nahuel, uturunco, bicho

Tamaño y apariencia

El Yaguareté es el felino más grande de América y el tercero del mundo. Mide entre 150 y 170 cm de largo, más 80 cm aproximadamente de cola, con una altura de entre 65 a 80 cm hasta la cruz y un peso de entre 70 y 90 kg, aunque puede llegar a pesar hasta 135 kg.

Tiene una apariencia similar al leopardo (Panthera pardus) pero de mayor tamaño, más pesado y macizo, con la cabeza más robusta y la cola más corta. La coloración del pelaje varía entre el amarillo y el bayo fuerte en el lomo, aclarándose hasta volverse blanco en las partes inferiores, garganta y contorno de la boca, con algunas manchas oscuras.

Sobre ese color tiene manchas en forma de rosetas, similares a las del leopardo, pero el Yaguareté puede tener uno o más puntos en el interior de las manchas más grandes, lo que sirve para diferenciarlos. Existen Yaguaretés negros (melánicos) que tienen manchas color negro brillante sobre un fondo negro opaco. Los ejemplares albinos son muy raros.

Yaguareté mostrando su imponente tamaño y pelaje con rosetas
© RDWilcox

Comportamiento

El Yaguareté es un predador solitario y territorial, que puede estar activo tanto de día como de noche. Es un gran caminador y un excelente nadador, pudiendo cruzar ríos caudalosos y hasta cazar peces y lagartos.

Es el único felino que al cazar muerde a sus presas en el cráneo, usando su gran cabeza y sus robustos caninos.

El Yaguareté es el máximo predador de América, y se alimenta de casi todas las especies que conviven en su hábitat: tapires, carpinchos, pecaríes, corzuelas, armadillos, pacas, acutíes, monos, yacarés, serpientes, tortugas, aves y hasta ocasionalmente algún fruto.

El territorio de cada individuo puede variar según la disponibilidad de presas, llegando a ocupar 300 kilómetros cuadrados. Los machos tienen territorios mayores que las hembras, y es común que territorios de machos y hembras se superpongan.

La época reproductiva puede darse durante todo el año, prefiriendo las estaciones cálidas. El período de gestación es de 90 a 110 días, tras los cuales dan a luz una camada de 1 a 3 cachorros. La madurez sexual es entre los 2 y 3 años en las hembras y entre los 3 y 4 años en los machos.

El Yaguareté es el único felino de América, y uno de los cuatro en el mundo, capaz de rugir.

Yaguareté desplazándose por su territorio
© Goulevitch Jérémie

Hábitat y distribución

El Yaguareté vive en selvas tropicales y subtropicales, selvas de montaña, zonas pantanosas de inundación estacional, sabanas y praderas secas y bosques hasta los 2700 metros de altura. Está estrechamente relacionado con el agua y a menudo prefiere vivir al lado de ríos, pantanales y selvas densas con mucha vegetación.

Su distribución geográfica abarca desde el sur de México hasta el extremo norte de Argentina, en forma discontinua. Hasta comienzos del siglo XX se extendía desde el sur de los Estados Unidos hasta el norte de la Patagonia argentina, pero actualmente ha desaparecido de amplias zonas, incluyendo los Estados Unidos, El Salvador, Uruguay y la mayor parte de Argentina.

Actualmente en Argentina su área de distribución se redujo a las provincias de Misiones, Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Chaco y Formosa. Se estima que quedan entre 200 y 300 individuos: unos 100-200 en las yungas, menos de 20 en la zona chaqueña y 50-80 en la selva paranaense.

El Yaguareté se encuentra protegido dentro de los parques nacionales Iguazú (Misiones), Baritú (Salta), Calilegua (Jujuy), El Impenetrable (Chaco), Río Pilcomayo (Formosa), Copo (Santiago del Estero) y en diversas áreas protegidas provinciales, municipales y privadas.

Situación

Se estima que actualmente el Yaguareté ocupa solo un 46% de lo que fuera su distribución histórica a nivel mundial, y en Argentina solo el 5%.

La pérdida de su hábitat producto de la deforestación, la caza furtiva por su piel, la persecución de los ganaderos que lo matan por considerarlo una amenaza para el ganado, y la caza furtiva sobre sus presas, son los principales problemas que hoy enfrenta.

Si bien en muchos países está legalmente protegido, en Argentina su situación es crítica: es una especie protegida en PELIGRO CRÍTICO de extinción, lo que significa que de no modificarse ciertas amenazas, podría extinguirse en los próximos años.

El Yaguareté es una de las pocas especies de la fauna argentina que ha sido declarada Monumento Natural Nacional por la Ley N°25.463 del año 2001. Además es Monumento Natural Provincial en Chaco, Salta y Misiones, siendo esta última provincia pionera en reconocerlo como tal en 1988.

Yaguareté fotografiado en el Chaco
© Guy Incognito

Principales amenazas para la conservación de la especie

  • Destrucción de ambientes

    La expansión de la frontera agrícola y ganadera destruye y fragmenta los grandes bloques de hábitat que requiere la especie.

  • Reducción de presas

    La caza furtiva sobre sus presas silvestres reduce la disponibilidad de alimento y aumenta los conflictos con la ganadería.

  • Caza como represalia

    Es cazado por ganaderos que lo consideran una amenaza para el ganado, siendo esta una de las principales causas de mortalidad.

  • Atropellamientos

    Los atropellamientos en rutas que atraviesan su área de distribución son otra amenaza directa para sus escasas poblaciones.