Felinos.Ar
Guiña entre la vegetación del bosque patagónico

Gato Huiña

El felino más pequeño de América, restringido al bosque valdiviano y las zonas cordilleranas del sur.

© Eduardo Minte Hess

Ficha del Gato Huiña (Leopardus guigna)

silueta de Gato Huiña

Peso

2–3 kg

Alzada

20-25 cm

Cuerpo

39–48 cm

Cola

20–25 cm

Estado de conservación

IUCN

VU Vulnerable

Argentina

VU Vulnerable

Dieta

Roedores (ratón oliváceo, laucha de pies negros, monito de monte), aves, reptiles e invertebrados

Hábitat

Bosques andinos de Nothofagus y selva valdiviana con sotobosque denso

Hábitos

Terrestre

Actividad

Nocturno / Crepuscular

Tiempo generacional

6 años

Otros nombres

huiña, güiña, gato choco, gato moteado chileno, gato de santa cruz

Tamaño y apariencia

El Gato Huiña es el felino más pequeño de América y uno de los más pequeños del mundo. Mide de 39 a 48 cm de largo, más 20 a 25 cm de cola, y 42 a 51 cm de alzada en la cruz. Su peso ronda los 2 a 3 kg.

Tiene un pelaje tupido y aireado, de color bayo rojizo de fondo con manchas oscuras, chicas y numerosas que tienden a distribuirse de manera compacta.

Su cara es pequeña, tiene ojos pardos y nariz oscura, lo que lo diferencia a simple vista del Gato Montés (Leopardus geoffroyi) con quien se puede confundir fácilmente. Presenta tres rayas negras en las mejillas que se proyectan hacia atrás. Sus labios, al igual que el contorno de los ojos, son blancos. En el vientre ostenta grandes manchas en forma de bandas. Las orejas están manchadas de blanco en su parte dorsal.

Hay varios registros de individuos melánicos.

Gato huiña mostrando su pequeño tamaño y pelaje manchado
© Eduardo Minte Hess

Comportamiento

Es un animal solitario y esquivo, lo que sumado a su pequeño tamaño y coloración críptica lo hace muy difícil de observar en libertad.

Puede estar activo tanto de día como de noche. Es muy ágil y un excelente saltador y trepador de árboles, por los que se mueve gran parte del tiempo y utiliza para escapar cuando se halla en peligro.

Para descansar o proteger a sus crías construye un nido de ramas entrelazadas con hojas y pelos sobre los árboles o matas de cañas colihue, a unos dos metros del suelo.

De acuerdo a estudios con radio collar se estimó la dispersión diaria de estos felinos en 1,8 km en áreas protegidas y un máximo de 14 km en hábitats fragmentados. En áreas en buen estado de conservación, cada individuo tiene un rango de movimiento de entre 0,3 y 2,2 km².

Se alimenta principalmente de roedores y pequeños mamíferos como el ratón oliváceo (Abrothrix olivaceus), la laucha de pies negros (Irenomys tarsalis), el monito de monte (Dromiciops gliroides) y roedores introducidos del género Rattus. También consume aves, reptiles, invertebrados y hasta materia vegetal como semillas.

Su período de gestación varía de 72 a 78 días, tras el cual da a luz entre 1 y 4 crías.

Gato huiña desplazándose sigilosamente
© Samantha Ramírez

Hábitat y distribución

El Gato Huiña evita zonas abiertas y muestra una gran preferencia por ambientes en buen estado de conservación de bosques andinos de Nothofagus, especialmente la región de la selva valdiviana, con un sotobosque denso, matorrales, epífitas, lianas y presencia de caña colihue. Sin embargo, es relativamente tolerante a hábitats alterados, encontrándose también en bosques de pino y eucaliptos exóticos, paisajes fragmentados y márgenes de asentamientos rurales, siempre y cuando estos se hallen cerca de bosques primarios nativos.

Se lo encuentra hasta los 2500 msnm, aunque también puede hallárselo en zonas de estepa, en cercanías de bosques.

Fue registrado para el sudoeste de Neuquén, oeste de Río Negro y oeste de Chubut, y posiblemente pueda hallárselo también en los bosques andinos de Santa Cruz.

El Gato Huiña se encuentra protegido mayormente dentro de los parques nacionales Lanín (Neuquén), Nahuel Huapi (Río Negro y Neuquén), Los Alerces (Chubut) y Lago Puelo (Chubut).

Situación

El Gato Huiña es uno de los gatos silvestres más amenazados de Sudamérica, debido a que está muy asociado a los bosques australes de Nothofagus sp., los que están siendo constantemente removidos y reemplazados por forestaciones exóticas.

La preferencia de esta especie por zonas arbustivas densas, distantes de caminos y cercanas a bosques nativos de gran extensión, hace que la fragmentación de este hábitat condicione severamente su supervivencia. Se estima que para que las poblaciones sean viables en el largo plazo se requiere la existencia de parches de vegetación nativa mayores a 500 km², lo que permitiría el intercambio génico entre las distintas poblaciones.

Es amenazado también, aunque en menor medida, por la persecución del hombre, debido a que a veces ataca aves de corral. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) calculó un tamaño poblacional para la especie de menos de 10.000 ejemplares maduros sexualmente, con tendencia a disminuir. Además, estimó que no existirían subpoblaciones con más de 1.000 adultos en edad reproductiva.

Gato huiña fotografiado en el bosque valdiviano
© Eduardo Minte Hess

Principales amenazas para la conservación de la especie

  • Pérdida y fragmentación del hábitat

    La principal amenaza: destrucción de los bosques australes de Nothofagus por tala y reemplazo por forestaciones exóticas.

  • Fragmentación de poblaciones

    Está ausente en fragmentos de bosque desconectados, por lo que los corredores son importantes para su conservación.

  • Caza como represalia

    Es perseguido por productores rurales cuando ataca aves de corral.

  • Atropellamientos

    El peligro de ser atropellado en rutas que atraviesan las zonas donde habita es otra de las amenazas que debe enfrentar.