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Puma sobre rocas en un ambiente semiárido patagónico

Puma

El felino con mayor distribución geográfica de América, presente en casi todos los ambientes de Argentina.

© Cirdan Travels

Ficha del Puma (Puma concolor)

silueta de Puma

Peso

30-80 kg

Alzada

60-80 cm

Cuerpo

85-150 cm

Cola

45-85 cm

Estado de conservación

IUCN

LC Preocupación Menor

Argentina

LC Preocupación Menor

Dieta

Ungulados medianos y grandes, también aves, roedores e insectos según disponibilidad

Hábitat

Todos los ambientes: estepa, bosque, selva, monte, yungas y alta montaña hasta 5000 msnm

Hábitos

Terrestre

Actividad

Todo el día

Tiempo generacional

7 años

Otros nombres

león americano, león bayo, león de montaña

Tamaño y apariencia

El Puma mide entre 85 a 150 cm de largo (cabeza y cuerpo) más 45 a 85 cm de cola. Su peso va desde los 34 a 105 kg (excepcionalmente hasta 120 kg), siendo el macho más robusto que la hembra.

Es un felino de gran tamaño, casi como el Yaguareté (Panthera onca), incluso superándolo en algunas medidas externas, aunque no alcanza su corpulencia.

Presenta una forma esbelta, cabeza ancha con orejas redondeadas y cola larga, del mismo grosor en toda su longitud. En el adulto el pelaje es suave, corto y de color uniforme, mientras que en las crías presenta un moteado muy oscuro durante los 3 o 4 primeros meses de vida que va perdiéndose con la madurez. El color varía desde leonado rojizo hasta grisáceo o pardo oscuro, siendo más intenso en la frente y en la línea media del dorso. El vientre, el mentón, el extremo anterior del hocico y el interior de las orejas son muy pálidos, casi blancos, mientras que los costados del hocico y la punta de la cola son negros.

El Puma tiene grandes patas; proporcionalmente las mayores patas traseras en la familia de los felinos, característica que le permite un gran salto y una gran capacidad de carrera corta. Tanto el tamaño como la coloración varían geográficamente: en Argentina los ejemplares de la Patagonia son más grandes, de pelaje más denso y de color grisáceo o leonado, y hacia el norte son de menor tamaño y de coloración rojiza.

Puma mostrando su estructura esbelta y pelaje uniforme
© Alejandro Insegna

Comportamiento

Por lo general el Puma es solitario y de hábitos preferentemente crepusculares y nocturnos, con picos de actividad al anochecer y al amanecer; pasa la mayor parte del día descansando en oquedades rocosas, encaramado en las ramas de los árboles, o escondido entre pastos altos.

De movimientos rápidos y silenciosos, es un corredor veloz, muy poderoso en el salto y un hábil nadador; trepa a los árboles con agilidad, pudiendo subir o bajar de ellos con un solo salto de más de 10 metros. No puede rugir y al igual que los gatos domésticos vocaliza silbidos agudos, gruñidos y ronroneos.

Su territorio en Argentina varía entre 25 y 210 km², llegando a ser de 375 km² en américa del norte, de acuerdo a la disponibilidad de presas. El territorio del macho es mayor y generalmente se superpone con el área de acción de varias hembras, marcado por pequeñas pilas de hojas y cortezas que arranca y apila cuando se afila las garras, rociadas con orina y excrementos.

Consume una amplia variedad de presas siendo considerado un generalista: insectos, reptiles, aves y mamíferos de todos los tamaños. En Argentina incluye mulitas, lagartijas, liebres, monos, pecaríes, corzuelas, ñandúes, guanacos, vicuñas, huemules y animales domésticos. Puede recorrer largas distancias en búsqueda de alimento y captura sus presas mediante el acecho o tras cortas persecuciones.

La reproducción se da durante cualquier época del año. Luego de un período de gestación de 82 a 96 días, la hembra da a luz en el interior de un tronco hueco o alguna grieta rocosa una camada de 1 a 6 crías (3 en promedio). Los jóvenes permanecen junto a su madre hasta los 2 años y alcanzan la madurez sexual a los 2 o 3 años. La esperanza de vida en la naturaleza se estima entre 8 y 13 años y en cautiverio llega a vivir hasta 20 años.

Puma desplazándose por su territorio
© Nestor F Sandoval

Hábitat y distribución

El Puma se encuentra prácticamente en todo tipo de ambientes, incluyendo bosques, selvas, montes, sabanas, áreas montañosas y serranas, praderas y desiertos. Desde el nivel del mar hasta los 5000 metros de altura en los Andes. Sus hábitats preferidos son los cañones, escarpes, terrenos rocosos y la selva densa, pero igualmente puede vivir en zonas abiertas con poca vegetación y adaptarse a ambientes degradados.

El área de distribución geográfica del Puma es la más grande de cualquier mamífero terrestre del hemisferio occidental, desde Canadá hasta el extremo sur de Argentina y Chile (en Uruguay se lo considera extinto).

En Argentina se lo encuentra prácticamente en todo tipo de hábitat, desde la estepa patagónica, pasando por los bosques subandinos, hasta las selvas del noroeste y noreste. Estaría presente en todo el territorio continental, exceptuando Tierra del Fuego, y recuperando territorio en la provincia de Entre Ríos y gran parte de Buenos Aires.

El Puma se encuentra protegido en casi todos los parques nacionales, entre los que se incluyenAconquija (Tucumán), Baritú (Salta), Bosques Petrificados de Jaramillo (Santa Cruz), Calilegua (Jujuy), Campos del Tuyú (Buenos Aires), Chaco (Chaco), Quebrada del Condorito (Córdoba), Copo (Santiago del Estero), El Leoncito (San Juan), El Rey (Salta), Iguazú (Misiones), El Impenetrable (Chaco), Lago Puelo (Chubut), Laguna Blanca (Neuquén), Lanín (Neuquén), Lihué Calel (La Pampa), Los Alerces (Chubut), Los Cardones (Salta), Los Glaciares (Santa Cruz), Mburucuyá (Corrientes), Monte León (Santa Cruz), Nahuel Huapi (Río Negro y Neuquén), Patagonia (Santa Cruz), Perito Moreno (Santa Cruz), Pilcomayo (Formosa), Pizarro (Salta), Pre-Delta (Entre Ríos), San Guillermo (San Juan), Sierra de las Quijadas (San Luis), Talampaya (La Rioja) y en diversas áreas protegidas nacionales, provinciales, municipales y privadas.

Situación

Por contar con una gran distribución geográfica, las poblaciones de Puma se consideran estables. Si bien se ha extinguido o estaría disminuyendo en varias regiones de su amplia distribución, hay datos que muestran que estaría recolonizando algunas zonas.

La caza es un grave problema que enfrenta: se lo caza por represalia por depredación de ganado, como trofeo en caza deportiva y también debido al temor de que representa una amenaza para la vida humana. La caza de sus potenciales presas silvestres y las carreteras con mucho tráfico también afectan considerablemente sus movimientos y dispersión.

En varias provincias de Argentina el Puma fue catalogado como extinto como consecuencia de la caza y el aumento de uso de las tierras para fines agrícola-ganaderos.

Puma fotografiado en la estepa patagónica
© José Pablo Castillo

Principales amenazas para la conservación de la especie

  • Destrucción y fragmentación del hábitat

    El avance de la frontera agrícola-ganadera reduce y fragmenta los grandes bloques de hábitat que requiere para sus amplios rangos de movimiento.

  • Caza como represalia

    Se lo caza por ataques a ganado y por considerarse una amenaza para la vida humana.

  • Caza deportiva

    La caza deportiva legal e ilegal del puma y la de sus presas silvestres impactan en sus poblaciones.

  • Atropellamientos

    Los atropellamientos en rutas y caminos son una causa de mortalidad directa y creciente.